Hora: 18:25 p.m.

En todo álbum familiar onubense que se precie, al menos de mi época, debe existir la foto del niño rodeado de estas aves blancas en los Jardines del Muelle, conocido como: "Parque de las Palomas".
Paseando por dicho parque y observando la repetida escena familiar, reflexiono sobre la relación existente entre palomas y niños, o niños y palomas. Yo creo que existe una relación amor-odio entre ellos. Es por esto que las palomas acuden allí donde existen niños, bien por necesidad o por masoquismo.
Continúo con mi paseo, (sin poder cruzar la Plaza 12 de octubre, dicho sea de paso) y corroboro mi reflexión al llegar a la céntrica Plaza de las Monjas, dónde el aumento de estás aves se ha incrementado de manera directamente proporcional al número de niños que juegan en dicha plaza.
Cuando me disponía a cruzar, se interfiere en mi camino un personajillo de un metro de altura que choca con mis piernas mientras perseguía a una de las aves. Mientras le advierto que no corra sin mirar por dónde va y ante la presencia de la madre, una de estas "maravillosas" aves defeca en mi hombro para mi sorpresa y la de los dos espectadores. Vamos, que se cagó la paloma en mi.
- Jajaja, te ha cagao una paloma, jajajaja - reía el niño, mientras apuntaba con el dedo.
La madre me acerca una toallita de bebé de su bolso para que proceda a eliminar los restos, mientras contiene la risa.
En pleno proceso de limpieza, escuchó a una madre alterada y sofocada que grita la perdida de su hijo. Sin perder tiempo, me pongo el supertraje en los servicios del bar de la plaza. Otros superhéroes utilizan cabinas teléfonicas, pero como no quedan demasiadas y la más próxima está en la Avda. Guatemala, según me he informado en Made in Huelva, pues no me queda otra.
Pregunto a la madre por la descripción del niño y entre llantos y sollozos dice:
- Se ha tenido que perder mientras perseguía a una paloma, este niño tiene obsesión por las aves y cuanto mas grandes, mejor.
Aquello me dió la pista sobre el paradero del niño y corriendo por la calle Concepción llegué hasta Plus Ultra (La Placeta), donde un pequeño que encajaba con la descripción miraba hacia el "ave" más grande de Huelva. La estatua de la Unión y el Fénix.
- Palomita, palomita... - decía el niño sin perder la mirada de la estatua.
- Si, si, vámonos que como se cague esta....- contesté.
Paseando por dicho parque y observando la repetida escena familiar, reflexiono sobre la relación existente entre palomas y niños, o niños y palomas. Yo creo que existe una relación amor-odio entre ellos. Es por esto que las palomas acuden allí donde existen niños, bien por necesidad o por masoquismo.
Continúo con mi paseo, (sin poder cruzar la Plaza 12 de octubre, dicho sea de paso) y corroboro mi reflexión al llegar a la céntrica Plaza de las Monjas, dónde el aumento de estás aves se ha incrementado de manera directamente proporcional al número de niños que juegan en dicha plaza.
Cuando me disponía a cruzar, se interfiere en mi camino un personajillo de un metro de altura que choca con mis piernas mientras perseguía a una de las aves. Mientras le advierto que no corra sin mirar por dónde va y ante la presencia de la madre, una de estas "maravillosas" aves defeca en mi hombro para mi sorpresa y la de los dos espectadores. Vamos, que se cagó la paloma en mi.
- Jajaja, te ha cagao una paloma, jajajaja - reía el niño, mientras apuntaba con el dedo.
La madre me acerca una toallita de bebé de su bolso para que proceda a eliminar los restos, mientras contiene la risa.
En pleno proceso de limpieza, escuchó a una madre alterada y sofocada que grita la perdida de su hijo. Sin perder tiempo, me pongo el supertraje en los servicios del bar de la plaza. Otros superhéroes utilizan cabinas teléfonicas, pero como no quedan demasiadas y la más próxima está en la Avda. Guatemala, según me he informado en Made in Huelva, pues no me queda otra.
Pregunto a la madre por la descripción del niño y entre llantos y sollozos dice:
- Se ha tenido que perder mientras perseguía a una paloma, este niño tiene obsesión por las aves y cuanto mas grandes, mejor.
Aquello me dió la pista sobre el paradero del niño y corriendo por la calle Concepción llegué hasta Plus Ultra (La Placeta), donde un pequeño que encajaba con la descripción miraba hacia el "ave" más grande de Huelva. La estatua de la Unión y el Fénix.
- Palomita, palomita... - decía el niño sin perder la mirada de la estatua.
- Si, si, vámonos que como se cague esta....- contesté.







12 comentarios:
¡Anda que no hay ratas con alas niná!
Dicen que asadas saben igualito que el pollo, no entiendo como en los tiempos de crisis que estamos no se ha notao una caida en el censo de estas odiosas aves.
Pues aqui no tenemos tantas....a mi me dan penita...tan mala os parecen????
Felicidades superchoco, nuevamente tu mision la has realizado con exito, no se que sera de Huelva este verano cuando te marches a la playa, yo me ire para Barcelona porque si tu no estas no me siento segura, jajaja.
Besitos guapeton.
Que haríamos sin ti, un saludo
no vea la vuerta que diste pa ir a la plaseta, ompare.
Pues a ver si te acercas por mi casa. Tengo un problema muy grave con las palomas. Escogieron mi patio para hacer lo que hicieron en tu hombro, ¡¡a diario!! Zalu2.
Superchoco, son las ocho y cuarto de la mañana, normalmente a esta hora no estoy, me estaria tomando el colacao con cara de sueño pero hoy he tenido un desagradable despertar, te cuento. Me he levantado a las siete y media, como casi cada dia, he ido al cuarto de baño para hacer el correspondiente pis mañanero, perdonarme por hablar asi pero es que le tengo que contar a superchoco todos los detalles para que el pueda actuar, po eso, estaba haciendo pis cuando de repente he visto por el lavabo como venia hacia mi una visitante de esas tan desagradables, una cucaracha de esas gigantes, era mas grande que yo, por dios que asco, he gritado y no has venido, superchoco, se ve que tu no madrugas, verdad??? jajajaja. Pues ahi queda mi queja, y ya puestos con el tema que sepas que aqui he visto solo una pero mi prima la pobre, que vive en el poligono, tiene ya un master en matar este tipo de animales, haz algo superchoco.
Pues ala, ahi queda mi queja, confiamos en ti. Un beso
Lo de que se te cague una paloma encima tiene migas; una gaviota por el Muelle de Levante sería todavía peor; una cigüeña de las que anidan en nuestras torres, una putada;...menos mal que el Fénix es de bronce, porque no quiero ni pensar en cómo te habrías puesto para sacar al joío niño de debajo de semejante plasta.
Saludos.
El parque de las palomas (suspiro melancólico) y pensar que yo de pequeña le decía el parque de los monos... en fin, otro cambio más de los de nuestra Huelva.
¡¡ Viva Superchoco!!
Creo que soy mas antiguo que los anteriores comentaristas. Bueno eso tiene la edad.
Con 4 años, donde me perdí en unas Fiestas Colombinas, al parque se le llamaba del MUELLE, después de LOS MONOS y ahora de las PALOMAS.
Pero si Perico y sus colaboradores se empeñan, en cuanto sea necesario, ampliar las carreteras, ya nos quedamos sin nombre que ponerle, por que no habrá parque claro.
Los antiguos como yo, habrán notado, que se le quito hace un añito, mas o menos, un buen trozo de la entrada, para ampliar carreteras.
En las ciudades inteligentes, se intenta eliminar tráfico del centro y acá se favorece. Hay que pagar el parking de la nueva plaza de abastos, claro.
Perdón por insistir, pero este SUPERCHOCO, me retrae a la Huelva, de la que ya me siento tan alejado.
Desde mi azotea, de la calle los Herreros, contemplaba a diario, mientras jugaba, la grandeza del AGUILA. Que lo del Fénix, es mas moderno. Creo que hace tiempo, la fachada del Hotel Granada, se derrumbo, por el batir de alas de este animal mítico. Oh, fue por desidia de los choqueros.
#PEDROHUELVA, ¿la calle José Nogales es la antigua Calle de los herreros?
Y si no es, ¿cuál es ahora? porque me dicen que Los Herreros ya no existe.
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